Energía y Civilización

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Energía y Civilización

    Las leyes que expresan las relaciones entre materia y energía no sólo son importantes en las ciencias naturales. Ellas deben considerarse en primer lugar en la comprensión global de la experiencia humana, y controlan, en última instancia, el surgimiento y caída de los sistemas políticos, las libertades y bondades de las naciones, los movimientos del comercio y la industria, el origen de la riqueza y el poder y el bienestar y salud de la raza human . Si esto ha sido parcialmente reconocido en el pasado, no hay excusas ahora para aceptar que estas leyes físicas deben ser incorporadas en nuestros hábitos y pensamientos y para negarnos a considerarlas en primer lugar en las cuestiones relativas al futuro.”
    De: Matter and Energy (1912) Frederick Soddy, Premio Nobel de Química, 1921. 

       

      Lo que hoy llamamos “nuestra civilización” se construyó sobre tres pilares que dieron lugar a las sociedades modernas: el sistema de producción fabril, el triunfo de las ideas de la ilustración y las máquinas térmicas. La filosofía del siglo XVII, particularmente Galileo, Descartes y Bacon prepararon el terreno para la interpretación del mundo en términos de leyes matemáticas en la dimensión científica y a partir de una razón universal en el plano moral. La máquina térmica de Watt no nació directamente de esta visión del mundo ni del progreso de la mecánica newtoniana, pero estas nuevas condiciones asociadas a los profundos cambios económicos impulsados por la producción fabril, generaron el surgimiento de una nueva civilización fundada en la máquina de vapor. Esos tres pilares constitutivos de la modernidad se establecieron, entonces, como elementos emancipatorios: forjaron sociedades abiertas, permitieron el florecimiento de la creatividad humana y liberaron para la producción todas las potencialidades energéticas de la naturaleza almacenadas en los combustibles fósiles. Así, la civilización industrial está sustentada en nuevas ideas y formas organizativas, pero su base fundamental es la instauración de un nuevo régimen energético y de poder en la dinámica global.