Las tecnologías del futuro en el petróleo

Históricamente el desarrollo de los hidrocarburos ha ido necesariamente acompañado por el desarrollo de nuevas tecnologías. Siguiendo esta línea, en los próximos años las innovaciones tecnológicas serán cruciales en un escenario donde será necesario aumentar considerablemente la producción para afrontar la creciente demanda mundial, bajar los costos de producción del petróleo y el gas, y lograr un desarrollo sustentable que reduzca los impactos sobre el medio ambiente.

La empresa noruega Det Norske Veritas (consultora técnica en explotación de petróleo, gas y otras fuentes de energía) ha publicado un informe sobre las nuevas tecnologías en materia de producción de hidrocarburos que se encontrarán en vigencia en 2025. Para este año la industria del petróleo y el gas contará con una serie de tecnologías que permitirán optimizar los procesos de producción. Observaremos grandes avances en lo que respecta a la completa automatización de las operaciones de perforación, terminaciones inteligentes, inspección de tuberías mediante submarinos para el offshore y de drones para las operaciones en tierra, y por último, mejoras en los procesos de taponamiento y abandono de los pozos que permitirán reducir los costos.

Las tecnologías de sistemas de perforación automatizados producirán una reducción en los tiempos del proceso y sus costos (entre 30% y 35%) en relación a los equipos convencionales. Esto permitirá lograr un mayor número de pozos económicamente viables, que facilitarán la perforación de objetivos más pequeños aumentando la cantidad de pozos de producción.

En lo que respecta a las terminaciones inteligentes, se espera desarrollar nuevas tecnologías que posibiliten drenar un depósito de manera más eficiente, evitando la producción excesiva de agua o gas. Con este fin se está trabajando en lograr terminaciones que permitan cerrar o aislar las zonas de producción individuales en los pozos a medida que experimentan la irrupción de gas o agua. Esto facilitará aumentar los factores de recuperación que lograrán mejorar la producción de los yacimientos complejos de manera significativa a la vez que contribuirá a reducir los costos de producción.

Para el año 2025 se esperan importantes avances en los procesos de inspección de los tuberías, mediante la utilización de vehículos submarinos autónomos operados a distancia equipados con sonares, cámaras y sensores, que realizarán inspecciones periódicas en los ductos que se ubican mar adentro para rastrear posibles fugas de gas o de petróleo. Mientras que para las inspecciones en tierra se utilizaran vehículos aéreos no tripulados, con este fin se están desarrollando drones que funcionan a energía solar.

La empresa noruega proyecta además que se producirán grandes avances en las tecnologías específicas en los procesos de taponamiento y abandono de los pozos, que permitirán reducir considerablemente los costos del proceso al lograr el objetivo prescindiendo de plataformas asistidas. Tecnologías de este tipo se encuentran actualmente en funcionamiento en algunas regiones y para algunos tipos de pozos de bajo riesgo, sin embargo no es el caso de la gran mayoría de los pozos en la actualidad.

Por otro lado, DNV considera que en los próximos años existirá un gran impulso para el uso del GNL como combustible para camiones y trenes, sobre todo en Estados Unidos (según la Administración de Información de energía de Estados Unidos el GNL representará el 35% del combustible utilizado en el transporte ferroviario), y luego se extenderá a otros países. Esto se debe a que los precios del gas son más bajos y más estables que los del gasoil, además, representa una alternativa más limpia que contribuirá de manera significativa a la reducción de gases y polución producidos por los escapes de los motores.

Según la Agencia Internacional de Energía se producirá un aumento en el consumo energético, y más allá de que el mayor crecimiento estará en las energías renovables, la demanda de hidrocarburos también aumentará significativamente, con lo cual se continuarán perforando nuevos pozos. En estas épocas de altos costos de producción y volátiles precios del crudo la necesidad de lograr una mayor eficiencia se hace imperante.

Este informe prevé que los avances tecnológicos estarán enmarcados en un proceso de cambios más amplios en el conjunto del sector energético para la próxima década, debido a la necesidad de abastecer a un mundo que en el 2025 consumirá un 25% más de energía que en la actualidad.

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